Movimientos sociales en Colombia: Un recurso valioso en la batalla por la reivindicación de los derechos

 

En las últimas décadas se ha vuelto costumbre que, a pesar de existir tratados y convenios internacionales que reconocen y aceptan los derechos de los trabajadores y del hombre, existan y persistan aún organizaciones y entes del estado que se empeñan en atropellar de forma injusta y arbitraria, tales beneficios adquiridos de forma natural y constitucional.

Ante la prerrogativa ventajosa en contra de ciudadanos colombianos vulnerables, se ha hecho tendencia la proliferación de movimientos sociales y ONG en pro de la defensa de los derechos humanos; en este sentido cada sector del país, cuenta hoy en día casi que con una agremiación sindical que lucha incansablemente batallas en contra de opresores del gobierno y de instituciones privadas que pretenden pasar por encima del pueblo, afectando principalmente sus intereses económicos con reformas, incrustación de “micos” en las formas de legislar e imposición de impuestos abruptos que no tienen reparo en estratos socioeconómicos
Las malas decisiones del estado se ven representadas en desfalcos financieros que siempre buscan ser cubiertas a como dé lugar, con el bolsillo cada vez más desgatado de los colombianos, quienes se lanzan con frecuencia a las calles de forma desesperada en busca de generar mayores ingresos, en ocasiones en actividades de “rebusque”, otras de esfuerzo que implica riesgo y sacrificar tiempo de calidad con sus familias. 

Colombia se ubica entre los países del mundo con la jornada laboral más extensa “48 horas a la semana en el mejor de los casos” y uno de los menos remunerados, según publicó la Organización para el Desarrollo y Cooperación Económico (OCDE)[1]. Situación que obliga cada vez más a fortalecer los procesos de migración irregular como consecuencia del desequilibrio de la demanda laboral y oportunidades dignas.


“El 15 % de la población colombiana vive en situación de extrema pobreza, siendo así la tercera nación con el porcentaje más alto en este apartado, solo siendo superada por Honduras (20%), Nicaragua (18,3%) y Guatemala (15,4%). Actualmente el 39,3 % de la población se encuentra en pobreza en Colombia. De acuerdo con el género, el 42,9 % son mujeres y el 37 % son hombres”[1]. En el 2022 Colombia ocupó el puesto del cuarto país con mayores índices de pobreza extrema según la CEPAL[2]


[1] Estudio del BBVA Research, publicado en su página https://www.bbvaresearch.com/, el 11ABR23
[2] Tomado de la sección de economía del diario virtual AS, en la página https://goo.su/S9U1IM del 24FEB23

Estas y otras tantas situaciones de contexto, son una de las principales razones de la existencia de movimientos sociales como la Central Unitaria de los Trabajadores CUT que busca defender sus derechos y velar por sus buenas condiciones laborales. La historia de los movimientos sindicales tienes sus orígenes en lo que se denominó la revolución industrial (Proceso de transformación económica, social y tecnológica que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino de Gran Bretaña y tuvo lugar entre 1760-1840). Citamos este referente como inspiración de movimientos afines en Colombia que luchan a capela con argumentos razonables en las calles de cada territorio por la reivindicación de los derechos.



Frente a cada batalla está el poder de convocatoria realizado y el arduo papel que tiene la comunicación de cada escenario antes, durante y después como recurso para la mediación de sus agendas. El pasado 01MAY23 tuvo lugar en el mundo el día internacional del trabajo, y no siendo ajeno a esta fecha conmemorativa, el despliegue mediático permitió convocar y unir los esfuerzos y voces de lucha en múltiples y diversos eventos que contaron con la participación de millones de colombianos, el Eje Cafetero también tuvo su participación con alrededor de 6 mil personas de viejos y nuevos movimientos como el “M-19 ó Movimiento 19 de abril” constituido principalmente por un sector estudiantil universitario de tendencia radical, inspirado en el líder guerrillero Carlos Pizarro e identificado con la ideología o línea de pensamiento del presidente Gustavo Petro, quien en su momento integró esta organización; y que busca actualmente apoyar la lucha por la defensa de los DDHH sin importar tener que acudir a la violencia o fuerza innecesaria.   

En todos los momentos de la manifestación pública protagonizada por los movimientos sociales, la comunicación está presente para explicar la necesidad de inclusión y reconocimiento de los derechos fundamentales, exigir mejores condiciones, mantener las garantías vigentes o contractuales establecidas con el empleador; además de sensibilizar a la comunidad en general para que puedan comprender la situación, educar al respecto, generar conciencia y responsabilidad social y promover una democracia participativa en temas de trabajo, utilización de recursos ambientales, entre otros.


Realización de:

Humberto Alexander Montoya Giraldo
William Enrique Barreto Polanía
Alberney Laverde Acevedo 
Reinaldo Barqueño Valencia
Andrés Felipe Ruiz Betancur



[1] Publicación Diario La República,  https://goo.su/wd0g5

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